Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

El Mercado de San Miguel en Madrid, al lado de la Plaza Mayor, es un bonito edificio en hierro y cristal, donde es obligatorio ir para tapear!

Construido entre 1913 y 1916, e inspirado en el estilo del mercado de Las Halles de París, el Mercado de San Miguel se convierte en un lugar con una fuerte vocación comercial ya en los alrededores de 1800.

Perdida su vocación de mercado popular en los últimos años, el Mercado de San Miguel, se reabrió en 2009, y tiene una superficie de 2000 metros cuadrados.

En el interior del Mercado de San Miguel hay más de 20 gourmet bar donde saborear tapas, aceitunas, queso, salmón, croquetas, comida japonesa, pasta y mozzarella italiana, entre otras cosas.

El Mercado de San Miguel en Madrid es, sin lugar a dudas, un maravilloso escaparate para el mundo de la gastronomía ibérica.

Si estáis paseando por los alrededores de la Plaza Mayor, os aconsejamos visitarlo: si la cantidad de visitantes lo permite (el Mercado de San Miguel es visitado por, más o menos, 4 millones de personas por año) se puede desayunar, tapear, tomar un aperitivo, o cenar. Una copa de vino cuesta alrededor de los 3-4 euros, pero puedes encontrar también tapas por 1 euro.

Los horarios en que abre el Mercado de San Miguel son de domingo a miércoles desde las 10.00 hasta las 24.00, y de jueves a sábado desde las 10.00 de la mañana hasta las 2.00 de la madrugada.

El Mercado de San Miguel es un lugar mágico y entretenido; para estar al tanto de sus eventos, echad un vistazo a su blog.

Audiocata de Vinos Jerez en el Mercado de San Miguel

El Mercado de San Miguel es desde el hace algunos años, un nuevo lugar de paseo en Madrid, para ser más exactos es un antiguo espacio remodelado y convertido en centro cultural y culinario. Tras la remodelación tiene 33 puestos, una zona central polivalente para eventos y presentaciones y dos barras de degustación.

Justamente aprovechando las nuevas instalaciones del mercado, desde el 1 de julio en los pabellones de este sitio convertido en meca del tapeo junto a la Plaza Mayor, se puede conocer y disfrutar del apasionante mundo del vino Jerez a través de una iniciativa que reúne modernidad y tradición: la Audiocata de vinos de Jerez.

La innovadora y original idea permite comprobar una selección de vinos de Jerez acompañados de las exquisitas sugerencias gastronómicas que son comunes del Mercado de San Miguel.

Pero, ¿en qué consiste? ¿Qué incluye? ¿Cómo funciona? Son preguntas que seguramente más de uno se hace en cuanto tiene noticias del emprendimiento.

Por medio de la Audiocata enólogos experimentados hacen posible conocer la historia, elaboración y notas de cata de cada uno de los seis vinos Jerez que integran la degustación: Fino, Palo Cortado, Oloroso, Amontillado, Moscatel y Pedro Ximenez.

Para acceder a la Auidocata habrá que identificar la barra de The Sherry Corner ubicada en el Mercado de San Miguel para retirar la audioguía, una bandeja con las copas de vino y ticket para canjear por las tapas para el maridaje en los puestos del mercado.

A partir de allí sólo hay que desplazarse libremente por la nave del mercado, atendiendo las indicaciones del audio de la guía, disponible en ocho idiomas, para saber cuales son los pasos de la cata y del maridaje.

El costo de la Audiocata de Vinos Jerez es de 39,00 Euros (todo incluido) y está habilitada todos los días desde las 10 de la mañana hasta las 21,00 horas.

Sin dudas la Audiocata es una experiencia muy recomendable, tanto porque se tiene ocasión de probar los vinos Jerez, únicos en el mundo por su elaboración y alta calidad, como también por la oportunidad de recorrer el Mercado de San Miguel, un emporio de excelentes productos y alimentos de temporada que vino a imprimir nuevos aires a la gastronomía de Madrid.

En el Mercado de San Miguel se sirven gambas, cabecero de lomo, ostras… en plato y con copa

Para quien ha conocido el Mercado de San Miguel, obra arquitectónica de hierro y cerámica de 1916, como mercado (valga la redundancia), con todo lo que ello conlleva (griterío de los tenderos, olor a pescado, carne, suelo pringoso, frutas, verduras y casquería invadiéndolo todo), su remodelación supone, como poco, un shock. El impacto no tiene porque ser negativo, pero la palabra mercado puede quedar reducida meramente al nombre del nuevo lugar de moda de ocio gastronómico en el centro de Madrid.

Bueno, en realidad nuevo nuevo no es (su lavado de cara ya fue estrenado hace unos cuantos meses), pero la afluencia de público es tan grande como los primeros días. Al grano… El ‘nuevo mercado’ es bonito, sus puestos-bares están repletos de propuestas deliciosas, y las delicatessen y los productos gourmet abundan a nuestro alrededor. En definitiva se puede considerar como una propuesta más que apetecible para salir de pinchos. Costumbre que no es demasiado habitual por estos lares y que aquellos madrileños que provenimos de tierras más al norte echamos de menos.

Lo más divertido es que en los 33 distintos puestos (también se puede aprovechar y comprar algo de su mercadería, aunque el precio no es barato), te sirven la particular lista de la compra en unos platitos de plástico que puedes llevarte de un sitio a otro. Si estás cansado hay mesas y sillas en el centro de la estructura de cristal, aunque los fines de semana encontrar sitio puede convertirse en misión imposible.

Un paseo a lo largo y ancho de este espacio puede deparar agradables sorpresas. Por ejemplo… el puesto de ostras. Con precios que oscilan entre 1,40 y 2,80 euros (varían en tamaño y sabor), uno puede degustar estos deliciosos moluscos. Eso sí, si te ofrecen un vino blanco para acompañarlas y no tienes ganas de pagar cinco euros por la copa, mejor di que no y vete a alguno de los bares que salpican San Miguel.

Mariscos Morris también está siempre de bote en bote. Gambas, langostinos, navajas… del mostrador cubierto de hielo a tu boca, previo paso por la plancha. El puesto de los encurtidos, la charcutería chic o el local de dulces y golosinas tampoco desmerecen. ¡Hasta uno se topa con un minibar de sushi y una coctelería!. Lo dicho, el nuevo Mercado de San Miguel es un lugar para visitar pero sabiendo qué es lo que te vas a encontrar. Un sitio agradable en el que tomarte unas cañas y curiosear un buen rato.

¿Qué te parece la remodelación? ¿Crees que es una buena idea o que debería seguir siendo un mercado de los de toda la vida?

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