Que ver en Rascafria

Que ver en Rascafría

Con la construcción del Monasterio de El Paular, en el año 1.390, la localidad madrileña de Rascafría experimentó una gran actividad que se prolongó durante todo el siglo XV y buena parte del XVI. En la actualidad esta localidad se ha convertido en un lugar de vacaciones para madrileños y no madrileños.

El origen del monasterio siempre se ha atribuido a una promesa hecha por Enrique II de Trastámara como reparación del saqueo e incendio que realizó en una cartuja francesa durante sus correrías bélicas por el país galo, según cuenta un documento del año 1.432 firmado por Juan II en Valladolid. Sería el hijo de Enrique II, Juan I, el encargado de cumplir con la promesa paterna.

Las obras del monasterio se iniciaron en el año 1.390, bajo la protección real. La primera iglesia sería la capilla de los Reyes, adaptada a la primera ermita. Enrique III donó el palacio que se había mandado construir junto al monasterio, edificio que en la actualidad ocupa el hotel.

Este mismo rey legó en su testamento una cantidad de 250.000 maravedíes para las obras que se estaban realizando y que quedarán concluidas en 1.440. Juan II concedería a los monjes la propiedad plena del río Lozoya con toda su pesca.

Será en el año 1.391 cuando comience a funcionar la primera comunidad de El Paular, que estaba compuesta por siete monjes procedentes de Scala Dei. A partir de 1.400, esta comunidad comenzará a contar con el clásico grupo de 12 monjes. El primer prior del monasterio, tal honor sería para Don Lope Martínez, un segoviano que había sido prior de Scala Dei (primer monasterio ibérico de cartujos situado cerca de Tarragona).

El dinamismo en el monasterio se mantendrá hasta mediados del siglo XV, y es que a partir de esa fecha, los terremotos, exclaustraciones, guerras, abandonos y expolios traerán consigo graves deterioros para el monasterio. No será hasta mediados del siglo XX, cuando se reparen los destrozos, ya que los monjes benedictinos poblaron el convento, se reabrió la hospedería para convertirla en un lujoso hotel, y el monasterio volvería a ser el lugar privilegiado de meditación y reposo que había sido siempre.

El acceso al monasterio se sitúa en una arboleda de olmos, sauces, fresnos y robles, donde se alza una sencilla cruz de término. El patio de la Cadena es el primer recinto que se encuentra. Se trata de un bello jardín con un crucero y una fuente en el centro. Junto a este patio se localiza la capilla de los Reyes, construida en el siglo XV y que destaca por su portada de estilo gótico-isabelina.

Frente a esta portada de la capilla y al otro lado del patio está el pórtico que da paso al patio del Ave María, obra de Rodrigo Gil de Hontañón, natural de Rascafría. En la portada aparecen tres hornacinas con las imágenes de la Virgen, San Juan y San Bruno.

El atrio de la iglesia y el acceso a la zona monástica se halla en uno de los lados del patio del Ave María, siendo una construcción isabelina de planta cuadrada. Una puerta de estilo gótico da paso a las galerías que conducen al claustro, obra de Juan Guas, y que dan acceso a la iglesia.

El templo es de una sola nave que está cubierta con bóveda de cañón y decorada al estilo rococó. Sus muros, que estuvieron cubiertos de retablos y pinturas, están adornados hoy con pilastras policromadas barrocas. De la iglesia, se conservan dos obras maestras del arte gótico, como es la reja, que es un magnífico ejemplar del estilo isabelino y que separa los seglares de los monjes; y el retablo del altar mayor.

El Monasterio de Santa María de El Paular

Entre los monumentos de la Comunidad de Madrid, el Monasterio de Santa María de El Paular tiene cierto encanto que quizás no todos los monumentos disfrutan.

Este monasterio fue ordenado construir en 1390 y tiene el lujo de ser el primer monasterio cartujo edificado en Castilla. Se encuentra situado en uno de los parajes más especiales y hermosos de Madrid, en pleno Valle de Lozoya, junto a la Sierra de Guadarrama y en el término municipal de Rascafría.

El templo del cual tratamos de informar es un conjunto que sigue el esquema arquitectónico de las cartujas, y en ella se encuentra una de las puertas más hermosas del gótico flamígero, hecha por Juan Guas, uno de los arquitectos de los Reyes Católicos.

Entre los elementos exteriores del templo merece la pena resaltar tanto los estanques como la huerta, sin olvidar la bella casa de labranza. En su interior cuenta con una hospedería que, desgraciadamente, tan sólo admite hombres y en la cual se pueden adquirir quesos, miel, polen, mermelada, jalea real y licor. Señalemos algunas de sus características arquitectónicas más importantes.

Aunque se sabe que las obras del monasterio se iniciaron en 1390, los trabajos más importantes comenzaron 90 años después, cuando Juan Guas tomó la dirección. Al lado suyo trabajaron en el edificio el taller burgalés de los Colonia y Siloé.

La iglesia del Monasterio tan sólo es de una nave y tiene moderadas dimensiones. Junto a la sillería del coro, de estilo renacentista, y el retablo del altar traído expresamente desde Génova, hay que destacar el retablo-tapiz de alabastro que se encuentra al otrolado del altar, de principios del siglo XVIII. No obstante, quizás lo más interesante del conjunto sea el claustro de estilo gótico mudéjar, con un templete octogonal realizado también por Juan Guas y donde se encuentran tres relojes, uno de ellos de luna.

También hay que señalar la huerta, donde se reúnen diferentes elementos arquitectónicos como la escultura, obras hidráulicas y el propio y sorprendente elemento hortense. Los estanques, distribuidos a lo largo de toda la huerta y lacasa de labranza, con elementos fundamentales de la arquitectura popular, son otros aspectos a señalar.

En fin, el primer Monasterio cartujo es uno de los templos más bonitos de Madrid y aunque no se sea religioso o creyente merece la pena echarle un vistazo y disfrutar de su numerosa arquitectura popular.

Las Presillas, verano en Rascafría

El verano en Madrid es tremendamente caluroso. Dicen que la capital se queda prácticamente vacía en los meses estivales, ya que sus habitantes se escapan en cuanto pueden hacia la costa o la sierra en busca del fresco. Porque, como en la famosa canción, eso de que en Madrid no hay playa… aún no se ha podido arreglar del todo.

Y eso que no faltan lugares de baño en la ciudad y sus alrededores. No solo piscinas, sino enclaves habilitados expresamente como zonas de baño. Precisamente Las Presillas, las piscinas naturales de Rascafría, en el Valle del Paular, son uno de estos rincones en los que, si el calor aprieta demasiado, podemos darnos un chapuzón.

Las Presillas se trata de un recinto muy bien cuidado, conservado y habilitado para pasar un día de picnic y baño contoda la familia. Lo encontramos muy cerca del Monasterio de El Paular, y se puede llegar tanto en coche como en autobús (hay una línea de autobús Madrid-Rascafría-Madrid, con salida en Plaza Castilla, que tieneparada en Las Presillas)

Lo mejor es llevarse uno la comida desde casa si se quiere pasar el día aquí, ya que el recinto solo cuenta con un kiosko. También dispone de aparcamiento (5 euros), mesas, aseos y senderos para caminar y hacer algo de ejercicio al aire libre. En verano se llenan de gente, cada vez más, por lo que es recomendable ir temprano para coger sitio.

Es el río Lozoya el que, con sus presas, consigue que se habilite este lugar para el disfrute familiar. Tumbados al césped tomando el sol, o dándose un chapuzón (el agua está bastante fría, ojo…), Las Presillas es un magnífico lugar de escapada rural en el norte de Madrid.

- Información adicional

• Horarios: Abre todos los días (hasta mediados o finales de septiembre) de 09.00 a 22.00 horas
• Precios: La entrada es libre y gratuita.

No se permite la entrada con animales de compañía o recipientes de vidrio,ni tampoco se pueden hacer juegos de pelota ni instalar sillas o mesas por el recinto.

- Cómo llegar

Si vais en vuestro propio coche desde Madrid, hay que tomar la A-1 (hacia el norte de Madrid) y tomar el desvío que va a Loyozuela. Una vez allí tomamos lacarretera M-604 que ya va directamente a Las Presillas.

Aviso legal - Contacto - © 2021